Noches como ésta son las que me hacen recaer, noches en las que escucho esa voz: "Aún la amas KARLA"
noches en las que las estrellas me suplican un final feliz.
Me sulfura la idea de que nadie la amará tanto como YO
pero también me autocompadezco al saber que nadie ha perdido tanto como YO lo he hecho.
No me culpo porque yo sigo esperando, yo seguía esperando mientras ella sonreía a lado de otra persona, hoy sólo pretendo salir adelante.
Ella se limito a reemplazar mi recuerdo, realmente es frustrante amar tanto a alguien que no da lo más minimo por ti, ni siquiera es capaz de romper esquemas y buscarte.
Es extraño ver películas romanticas cuando tu mente se aferra a que no existe el AMOR verdadero
porque has vivido la decepción amorosa mas grande en tu vida.
Lo peor de todo es que tú confiabas en esa persona...
CONFIABA EN ELLA, creía que sería la persona con quien envejecería,
aquella persona que me despertara diciendome al oído: "Mi amor, ya está el café", confiaba en su amor.
Es más confuso aún, saber que ahora se lo dice a alguien más, es cuando empiezas a dudar de la certeza de las palabras que a tí antes te decía.
Yo no escribo para que ella lo lea, escribo para desahogarme. Así como el libro de 286 páginas que escribí para ella y luego quemé.
Renuncio a ella, renuncio a ese ángel que me hizo tan FELIZ.
Renuncio no por falta de amor, renuncio porque le amo más que a mi misma.
Renuncio a sus falsas palabras, renuncio porque ella no me ama.
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