sábado, 26 de octubre de 2013

ESTABA DESTINADO A SUCEDER… 22/OCT/2013

Un momento, un espacio, dos corazones expresándose a través de miradas y caricias,
Dos cuerpos anhelando convertirse en uno solo,
Una encantadora canción sonando en el fondo y dos personas que poseen en común un descomunal amor la una por la otra, que está en la espera de proyectarse en un acto físico.
Hay cosas que simplemente están destinadas a suceder.
No hay sensación que se iguale a lo que yo experimente esta tarde a su lado, porque no fue una sola sensación… Existió una combinación de pasión, deseo, amor, ternura, cariño, devoción, floreció algo eminente y extraño.
La manera en la que nos besábamos, como si jamás lo hubiésemos hecho, y es que realmente nunca lo hicimos de esa manera, en 370 días de relación, nunca como en ese instante fugaz, con tanta delicadeza.
 Recorrer su cuerpo con la mirada y verle perfecto, creado específicamente para mi, majestuoso, dominante y excepcional, elaborado por los mismos Dioses.
Navegar entre su espalda, percatarme de cómo su piel se erizaba al contacto de mis labios en sus pechos, embarcarme en su plano abdomen, olfatear la deliciosa fragancia que el sudor en su cuello destilaba, acariciar cada zona en su piel.
Sus dedos transitando por mi espalda con ese excitante y enternecedor roce, y es que solo ella sabe dónde y cómo palpar cada área de mi cuerpo, descubrió puntos débiles en mi que ni yo tenía el conocimiento de que existían.

Tengo la dicha de manifestar haber hecho el amor, como en las novelas se relata, una entrega total no de cuerpos, sino de almas.

ELLA: EN MI CUERPO DURANTE EL RESTO DE MI VIDA

Las acciones más inadvertidas e impulsivas las experimento a tu lado.
Espero no arrepentirme de esta enajenación a los 45 años, espero mirar esa letra “A” en mi muñeca, en medio de ese rojizo corazón y no ocultárselo a aquella mujer junto a mí, y darle explicaciones de a quien amé tanto como para llevar su inicial durante toda mi vida en la piel, en lugar de ello sonreírle y decir: Mi amor, ¿Recuerdas cuando nos tatuamos esto juntas? Porque ella también me llevará en su piel, llevará esa “K” entre notas musicales.
Permíteme informarte lo que pienso sobre nosotras, SOMOS muy ANORMALES.
Sí, porque dos personas normales no irían a tatuarse la inicial de la otra persona justo después de terminar una relación, e ir por la vida como si no hubiese pasado nada. Debo admitir que sonrío cada que pienso en la situación porque es algo que con NINGUNA otra persona sería capaz de hacer.
Estoy consciente del daño que te hice y que tú me hiciste a mí, que por supuesto fue la principal causa para que nuestra relación terminara, pero estoy aún más consciente de los buenos momentos que me has hecho pasar, de las locuras que hemos cometido juntas, de las experiencias compartidas y del descomunal AMOR que siento.

Estoy consciente también de que llevaré esa letra en mi piel por el resto de mi vida, y de lo maravilloso que será recordar el motivo: TÚ.

UNA GOTA MAS, HACE LA DIFERENCIA


 Los días lluviosos me ponen feliz, y nostálgica al mismo tiempo,
Es irónico ya que “Lluvioso” es mi estado del clima favorito.
Porque siento que la lluvia es una bendición para la naturaleza,
Y una enseñanza para los humanos, de que TODO, incluso la nubes tienen un limite
Que como gota a gota el agua se evapora, llega el momento en que el cielo
 Ya no puede con esas pequeñas gotas que ya se han hecho miles,
Y no tiene otra alternativa más que dejarlas caer en un momento de éxtasis,
Un claro ejemplo de que al final siempre hay consecuencias de cosas simples que nunca percibimos.

Algo parecido me paso a mí, que cada acto influyó al final
Que no me di cuenta de las consecuencias hasta que ya habían sucedido.
Es tarde para arrepentimientos, los errores cometidos no solo fueron míos.
Aquellos golpes que por impulso respondía no solo han dejado marcas físicas,
Sino marcas en el alma, que son las más difíciles de sanar.

Cada palabra o frase que dañaba al ser que se suponía amaba se fueron acumulando,
Las heridas y la nostalgia son lo único que nos queda a las dos.
No hay marcha atrás, pero si estamos a tiempo de borrar todo lo malo del historial.


UNA FAMILIA, CANADÁ, LAS VACACIONES EN PARIS Y EL SAN BERNARDO DE MASCOTA.

Fue demasiado, pero fue tan poco a la vez
Que cuando estabas a punto de marcharte me atreví a mencionar las palabras mágicas
“No te vayas, por favor”, y es que de verdad lo deseaba.

Me reconforta saber que el último recuerdo juntas es eso,
Un café, un cigarrillo, besos y miradas explosivas.
Ya no es tan doloroso pensar que estas con ella,
Y me agrada si te hace feliz como yo lo hice en mi momento,
Porque estamos dándonos la oportunidad de conocer, de sufrir, de sentir nuevamente
Tal vez no juntas pero sé que eso será temporal.

No sé, una parte de mi dice que también lo sientes
También estás segura de que esta historia va a terminar como lo habíamos planeado
Tú y yo, una familia, matrimonio, esas gemelas que soñábamos tener, nuestro viaje a Canadá
Las vacaciones en Paris y el San Bernardo de mascota.
Una vida por delante, porque sabemos que esto no es un FIN, es un CONTINUARÁ
No es un ADIOS, es un HASTA PRONTO.


VIVIR EN AUTOMATICO

Hablarle al mundo sobre ti,
Comentarles sobre esos momentos parecidos a la felicidad que dejamos ir,
Dar consejos basados en la experiencia de nuestros errores cometidos,
Asegurarme de que ahora me he convertido en una desconocida.

Fumarme los recuerdos con unos Marlboro,
Morderme la lengua cada que quiero gritar que te sigo amando,
Respirar, caminar, hablar, sonreír, actuar en modo automático.

Recordar tus palabras esa noche: “Soy feliz, cuando no pienso en ti”.
Me da gusto, me alegra y no por mí.
Que me dijeras: “Prométeme que vas comenzar a pensar en ti, vas a ser feliz”
Que me dijeras terca cuando te respondí rotundamente “NO”
Porque realmente no quiero dejar de pensar en ti.

Tomarnos de la mano y caminar como en los viejos tiempos,
Que dos desconocidos se nos acerquen y pregunten que si compramos pulseras como recuerdo de amor, un detalle físico.
Limitarme a sonreírte por esa grabe confusión de personas que nos ven a lo lejos,

Pero si hasta ellos se dan cuenta de que nos vemos muy bien juntas, de que somos tu y yo.

JUEVES 17 Y UNA HERMOSA… ¿DESPETIDA?

Caminaba con ansiedad, más nerviosa aun que ese 25 de agosto que le pedí que fuese mi novia, por mi mente pasaban muchas opciones de frases que podría decirle al verla: ¿Cómo estás? ¿Sería algo prudente?, NO… era obvia la respuesta, se limitaría a responderme: “BIEN” como es común en ella, pensé en no decirle nada, camine y busque con la mirada algún puesto de flores, compraría una rosa color atardecer, si, sus favoritas. Una rosa de color rosado.
Aun con el nerviosismo sobre mi piel, ya con la rosa en mis manos oculta bajo mi saco buscaba entre toda la gente un rostro inconfundible.
Son 10 minutos de retraso a la hora en que habíamos acordado, si, fui puntual y eso es extraño en mí.
De pronto la vi, caminando entre todos esos cuerpos y rostros desconocidos después de 42 días sin verle,
mi ritmo cardiaco se acelero aun mas que cuando hacia mis primeras rutinas de cardio después de fumarme una cajetilla de cigarros.
Tan sorpresivo fue para las dos que al encontrarnos ni siquiera nos vimos a la cara y nos limitamos a darnos un abrazo, de esos que dicen sin necesidad de palabras:
“No me sueltes, abrázame más fuerte”. Cerré mis ojos instintivamente, suspire y la sujete contra mí como nunca antes lo había hecho, no quería que ese momento terminara.
Charlamos de esto y aquello, de cómo le sentaba estar sin mí, de la ultima discusión que tuvimos, de los ¿Por qué? Que ambas teníamos reprimidos,
Sentí una paz inmensa en interior, estaba segura de que mi lugar era a su lado… Percibí que me extrañaba tanto como yo a ella,
 Pero las dos estábamos consientes de que no era algo sano volver por lo crudo e intenso de la situación,
Quizá en un futuro si Dios y el destino así lo quieren.
Aclaradas las dudas por ambas partes, de pronto ya había pasado 1 hora de hablar y cruzar miradas repentinamente, sonrojándonos al darnos cuenta de ello…
 Llega el momento que tanto anhelaba hasta en sueños: VOLVER A BESARLA, que nuestros cuerpos se acercaran poco a poco, mirarnos sin decir nada.
Y de pronto que los sentimientos salieran a flor de piel y estallaran en un acto sin espacio ni tiempo, el arte de llevar un deseo a la acción…
 Fue tan pleno, tan subliminal y tan mágico que sin pedirlo llego a mí una línea de tiempo mental, fue como aquel primer beso, ese que sorprendió al mundo aquella noche, en donde yo aun con el alcohol en mi cuerpo la bese como si estuviésemos solas.
Pero sería una fantasía creer que ese beso también significase tanto para ella.
La noche trascurrió y no dejamos de mirarnos, abrazarnos y tomarnos de la mano, como si jamás hubiera dejado de ser su novia, y es que nos vemos tan bien juntas, en serio, tiene todo lo preciso para mí y sé que yo tengo lo exacto para ella, un complemento como el YING y el YANG.
Cuando por fin llego el momento de despedirnos, solo la mire y le di el último beso de despedida, aun mejor que el primero.

Estoy tranquila y satisfecha al saber que si esa fue la última vez nos permitimos estar juntas, no me guarde nada, dije lo que sentía sin filtro alguno y actué sin que nadie más que mis propias decisiones influyeran sobre mí. 

LAS PAREDES ME MOTIVAN

Sigo utilizando la chaqueta negra, si, esa imitación piel que una noche de frio por cortesía me prestaste y que al verla puesta en mi dijiste:

“Te queda bien, me gustas” o algo así salió de tu boca,
Porque el recuerdo más presente en mi es tu mirada cada vez que me la veías puesta, esa chaqueta que me daba el toque preciso a tu gusto y que al final optaste por regalármela.
También sigo durmiendo de lado, porque mi cuerpo quedo acostumbrado a compartir una cama individual a la que aun le sobraba espacio cuando hacia frio.
 Y no hace falta decir que sigo pensándote y dedicándote cada una de mis letras.
Por cierto, por fin puse en marcha los proyectos que teníamos juntas respecto a remodelar mi habitación, que por más que intentabas mantener ordenada, conmigo era imposible. Le he pintado bolitas a la pared, porque tú bien sabes que soy la niña que ama “Las bolitas”.

 Frases que me recuerdan que debo estar bien, ahora adornan las cuatro paredes en las que me oculto, lloro y me desahogo.