Sigo utilizando la chaqueta
negra, si, esa imitación piel que una noche de frio por cortesía me prestaste y
que al verla puesta en mi dijiste:
“Te queda bien, me gustas” o
algo así salió de tu boca,
Porque el recuerdo más
presente en mi es tu mirada cada vez que me la veías puesta, esa chaqueta que
me daba el toque preciso a tu gusto y que al final optaste por regalármela.
También sigo durmiendo de
lado, porque mi cuerpo quedo acostumbrado a compartir una cama individual a la
que aun le sobraba espacio cuando hacia frio.
Y no hace falta decir que sigo pensándote y
dedicándote cada una de mis letras.
Por cierto, por fin puse en
marcha los proyectos que teníamos juntas respecto a remodelar mi habitación,
que por más que intentabas mantener ordenada, conmigo era imposible. Le he
pintado bolitas a la pared, porque tú bien sabes que soy la niña que ama “Las
bolitas”.
Frases que me recuerdan que debo estar bien,
ahora adornan las cuatro paredes en las que me oculto, lloro y me desahogo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario