Las acciones más
inadvertidas e impulsivas las experimento a tu lado.
Espero no arrepentirme de esta
enajenación a los 45 años, espero mirar esa letra “A” en mi muñeca, en medio de
ese rojizo corazón y no ocultárselo a aquella mujer junto a mí, y darle
explicaciones de a quien amé tanto como para llevar su inicial durante toda mi
vida en la piel, en lugar de ello sonreírle y decir: Mi amor, ¿Recuerdas cuando
nos tatuamos esto juntas? Porque ella también me llevará en su piel, llevará
esa “K” entre notas musicales.
Permíteme informarte lo que pienso
sobre nosotras, SOMOS muy ANORMALES.
Sí, porque dos personas
normales no irían a tatuarse la inicial de la otra persona justo después de
terminar una relación, e ir por la vida como si no hubiese pasado nada. Debo
admitir que sonrío cada que pienso en la situación porque es algo que con
NINGUNA otra persona sería capaz de hacer.
Estoy consciente del daño
que te hice y que tú me hiciste a mí, que por supuesto fue la principal causa
para que nuestra relación terminara, pero estoy aún más consciente de los
buenos momentos que me has hecho pasar, de las locuras que hemos cometido
juntas, de las experiencias compartidas y del descomunal AMOR que siento.
Estoy consciente también de
que llevaré esa letra en mi piel por el resto de mi vida, y de lo maravilloso
que será recordar el motivo: TÚ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario