Me sentí “SEGURA”, por un momento pensé que realmente
éramos un PARA SIEMPRE,
Creer esto fue el más grave error de mi vida, pensar que
jamás me dejaría.
Sucedió, me dejó, y debo admitir que no aceptaba que
había pasado hasta que transcurrió mucho después de que me pidió ese”tiempo”
que llegó a cambiar todos nuestros planes,
Porque mi orgullo me
gritaba por dentro que ella no podía vivir sin mí, que al día siguiente todo
iba a volver a ser como antes, que ella volvería… trascurrían las horas y ella,
no regresaba.
Después de no saber nada sobre ella por varias horas mi
seguridad empezó a tambalear, por mi mente pasaban millones de situaciones, y
la más segura para mí era el hecho de… Que ese REALMENTE había sido un
definitivo FINAL.
Mi despertar definitivo de esa fantasía, de aquella
maldita seguridad que me hacía creer que ella volvería fue asegurarme de que
como hacía meses lo sospechaba había un intruso entre nosotras.
La odié cuando me lo confirmó, cuando me dijo que
comprendiera, que estaba confundida porque había “ALGUIEN MAS”…
Esas palabras que
retumbaron en mis oídos y luego pasaron a mi mente a hacerla desvariar, y que
terminaron penetrando en mi corazón pulverizándolo, pisoteándolo, dejándolo sin
vida.
Solo pedía que alguien me hubiese dado un poco de
morfina, por que el dolor era tan insoportable, un dolor que jamás había
experimentado en todos mis años de existencia, así es, la persona a la cual
amaba incluso más que a mí misma me había lastimado terriblemente.
La odiaba, la quería MUERTA… Pero sabía que si ella
moría, yo también me iría con ella enseguida.
No podía concebir un mundo sin su presencia pero tampoco
quería que el amor de mi vida estuviese en el mismo mundo que yo estaba, pero
en brazos de otra persona.
¿Qué tan desdichada he de ser como para haber estado en
esa situación?
Yo la amaba, yo la odiaba, yo le amo…. ¿Yo le odio?

No hay comentarios:
Publicar un comentario